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Claves para tener exito en proyectos – Parte I

Una empresa puede formularse como la suma de personas ejecutando cientos de proyectos al mismo tiempo.

Formal o informalmente, cualquier cambio en una empresa es implementado como un proyecto. La capacidad de una empresa (su gente) para llevar proyectos a buen término es una medida de su capacidad de supervivencia y crecimiento. He aquí la primera parte de la caja de herramientas para superarlos.

Durante unos 8 años estuve directamente involucrado con proyectos, en mi caso, específicos del mundo de la tecnología. Hoy sigo estando relacionados con ellos, pero lo que voy a traer aquí, habla más de mis experiencias pasadas que de las presentes.

Lo que voy a compartir son Tips o Claves para tener éxito en proyectos y no morir en el intento, en esta primera parte hablaré de los factores más «soft» o actitudinales que hacen falta y en un segundo post de cuestiones más metodológicas.

Ser proactivo:

Es el primer punto de mi lista, porque lo creo el más importante. Si logras entender que la proactividad es el combustible del cambio y logras practicarla multiplicarás por 100 tus posibilidades de alcanzar el éxito, no solo del proyecto sino de tu vida laboral también.

Proactividad es sinónimo de acción, es ejecución, es tomar la iniciativa de moverse y de mover a otros si es necesario.

Proactivo es aquel que prefiere ir antes de que lo llamen, es el que busca antes que ser buscado, es el que llama en lugar de aguardar a que le suene el teléfono.

El proactivo odia la pasividad, es aquel que no tolera resultados mediocres, es el que construye con actitud positiva, es aquel que no se sienta a contemplar o se queda en la crítica innecesaria que no aporta ningún valor o bien se protege con lamentos.

La proactividad es la solución al proyecto, no una parte de él.

¿ Cómo me convierto en alguien proactivo ?

Primero vas a tener que convencerte de algo: tu vida es una sola, es tu único juego y vos tenés la decisión de verla pasar sentado en el banco o jugándola. Las personas que entienden esto son las que marcan la diferencia. Son las que aprenden, las que dan un paso y luego otro, las que caminan. Buscá el beneficio en todo lo que haces, más tarde o más temprano quien cultive esta actitud es recompensado, quien no, queda en el olvido.

Nunca digas «eso a mi no me corresponde»:

Lamentablemente esta frase es una de las cosas que más suenan en las organizaciones. «Esa tarea a mi no me corresponde». Probablemente sea así y tengas razón, en circunstancias normales esa no es una tarea asociada a tu rol, pero en un proyecto, la diferencia la marca aquel que construye en todas las dimensiones, aquel que toma como propio los problemas del proyectos y si hay un tema que no sabe, no puede o no le corresponde resolver, al menos se asegura de encontrar la forma o quien lo resuelva.

Ponele Pasión:

La diferencia entre resultados esperados y resultados extraordinarios en un proyecto es directamente proporcional al grado de pasión y entusiasmo que el equipo le pone al trabajo que hace. Después de la proactividad, la pasión probablemente sea el segundo condimento más importante en el caldo de cultivo de un proyecto exitoso.

Construí fuertes lazos de confianza:

Una de las primeras cosas que vas a tener que poseer para llevar adelante un proyecto en una organización es una buena caja de ahorros llamada: Confianza.

El problema con esto, es que esta caja de ahorros no se consigue con el inicio del proyecto, se construye antes. Si para cuando inicies un proyecto, tu jefe, las personas que conforman tu equipo directo, las personas de otras áreas a las que tendrás que recurrir en busca de recursos o ayuda son parte de esa caja de ahorros tendrás un activo valioso que podrás usar y gastar durante un proyecto.

El segundo problema con esto es que esa caja de ahorro cuesta mucho conseguirla, lleva tiempo, lleva dedicación, se llena con pequeños depósitos de actos de ayuda a muchas personas de la organización, se llena mostrando los puntos 1, 2 y 3.

El tercer problema es que aunque difícil de llenar, la caja de ahorro es fácil de vaciar. La caja se vacía cuando con algo de tu accionar no honras las relaciones de confianza. Es algo a lo cual deberás prestar permanente atención.

Asegurate de que en tu equipo hablen el mismo idioma:

En un equipo todos hablan el mismo idioma, todos comprenden a donde van y que esperan lograr. Un equipo de proyecto necesita obtener una resonancia particular a una frecuencia particular que es necesaria buscar. Cada proyecto tendrá la propia porque comúnmente estará conformado por diferentes personas.

Cuando tengas a tu lado una persona en el equipo que no sintoniza la frecuencia del proyecto, no lo excluyas, intenta sumarlo, intenta transformar su pasividad en acción, intenta mostrarle los beneficios, despierta su proactividad y habrás logrado un factor clave de éxito.

La crisis es parte de todo proyecto, hacete amigo de ella:

Hacerse amigo de las crisis es probablemente una de las cuestiones más vitales para alcanzar el éxito en todo proyecto. En todos los que me tocó trabajar, en algún momento, tuve que atravesar situaciones de crisis. Sólo se resuelve con reacción serena, meditación y decisión para la acción. La persona proactiva construye, suma, la pasiva destruye, resta.

Superar las crisis refuerza los lazos del equipo y genera más confianza. Dominar la crisis te convertirá en un profesional más maduro y mejor capacitado para afrontar crisis aún más complejas.

Aprende de tus errores:

Equivocarse no está mal. Lo importantes es aprender de los errores. Un error o una equivocación a tiempo puede mejorar enormemente el producto final. Lo más importantes es cometer los errores lo más rápido posible, reconocerlos y tener habilidad para resolverlos, pero por sobre todas las cosas, cada error es un gran maestro. Aprovéchalos !!!.

Con el tiempo verás que los éxitos dejan una gratitud que es bastante efímera, pero los errores dejan aprendizajes que llevarás contigo el resto de tu vida.

Animate a romper el status quo:

Muchas cosas buenas que en algún momento hice fue porque me animé a pensar las cosas en forma diferente a lo que el resto del mundo las imaginaba. Para lograr esto, necesitas probablemente las 7 primeras habilidades todas juntas y una gran cuota de confianza en vos mismo. El status quo es la condición normal de las cosas, muchas veces desafiarlo despierta esa maravilla que es la innovación. Perdele el miedo a experimentar, acostumbrá a tu mente a estar llena de «what if».

Capacitate, entendé, sabé de los que estas hablando:

No hay forma de llevar adelante un proyecto si no sabés o no entendés de lo que éste se trata. No esperes el curso de capacitación, no esperes que las soluciones lleguen de afuera, no esperes que otro resuelva tus problemas. Esto tiene que ver con el punto 1. Convertirte en un maestro de lo que haces no sólo mejorará las chances de alcanzar el éxito tuyo y del proyecto sino que afirmará tu confianza personal. Despertá tu curiosidad personal.

Probablemente existan algunas cosas más en la caja de herramienta, pero creo que esta lista es un buen resumen de las principales o al menos de las que a mí me sirvieron de mucho (y hoy me siguen sirviendo).

¿ Que opinás ?

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Valores

Probablemente hayan pocas cosas tan importante en la vida de las personas y particularmente en la dinámica de las organizaciones como la fijación de «valores» claros.

Los valores son nada más y nada menos que conductas, deben ser específicos, reales y tan descriptivos que dejan poco espacio a la imaginación.

En una organización o en un equipo de trabajo, cualquiera sea el fin que tengan, deben ser usados como órdenes de movilización, son el «como» de la misión, el medio para lograr el fin.

Aquel que trabaje en una organización debería evaluar cuidadosamente cuales son sus valores porque si aceptamos que son el «como» de la misión, implica entonces que su aceptación o negación son las condiciones de permanencia dentro de dicha organización.

Por otro lado, la propia organización deberá honrar esos valores, demostrando en todo momento que corromper los mismos no es una posibilidad aceptada o que es un atentado contra la propia organización. Casos de desconexión entre valores y misión llevaron al ocaso a grandes compañías como Arthur Andersen, Enron, entre otras, con lo cual, aunque probablemente aún este sea un tema de poca importancia en la agenda de muchos ejecutivos hoy en día, cuando estas falencias ocurren, los resultados finales son una tragedia que implica la pérdida de trabajo para muchísimas personas.

Seguramente en toda organización exisitirán valores orientados a la concreción de la visión y otros que serán las conductas intra o interpersonales que se esperan de los individuos.

Hoy quiero hablar del segundo tipo de valores, no tanto de aquellos que están más orientados al tipo de negocio, sino aquellos que potencian las capacidades fundamentales de las personas que trabajan en una organización.

Mi padre fue un hijo de inmigrantes españoles, mi abuelo, médico de profesión, dejó España en la década del cuarenta huyendo de la política dictatorial de Franco. Los vaivenes de la vida lo llevó a él y a su familia a un pequeño pueblo del sur de la provincia de Buenos Aires en Argentina, donde fue el clásico «medico de pueblo» por más de 35 años. Fue también el padre de toda una generación en ese pueblo, pues dio a luz a más de 1000 bebés que nacieron durante el tiempo que ejerció su profesión.
Allí creció mi padre y luego yo, por algunos años, hasta que nos mudamos a otro lugar. La vida no le favoreció a mi padre con ganancias económicas, sin embargo, Bernardo, que era una persona extremadamente culta, apasionado de la lectura y un padre ejemplar para mí, supo dejarme una gran herencia como fortuna personal: Valores.

Hace algunas semanas, en una de las materias de mi magister, tuve la fortuna de compartir una mesa redonda con líderes y directivos exitosos de empresas (experiencia a la que seguramente dedicaré un post aparte en algún momento). De esa reunión, recibí de Alejandro Lammertyn un libro autobiográfico sobre Ricardo Lammertyn, su padre y ex funcionario y líder de Grupo Techint.
El libro – Reflexiones -, es una autobiografía de Ricardo de un profundo valor humano y recomendable porque describe los desafíos de liderar una transformación en una organización del tamaño y las complejidades de Siderar. Sin lugar a dudas que si hoy, Tenaris es una de las empresas con alcance global más importantes de nuestro país, gran parte se debe a la capacidad de liderazgo de Ricardo y su equipo de trabajo.

¿ Y por qué traigo esto acá ?
porque en las primeras páginas del libro aparece un «Cuadro de Valores» que Ricardo refiere como la suma de cualidades con las que debería contar el hombre de la empresa del futuro.
Cuando los vi, no pude parar de leerlos y de volverlos a leer porque son muy cercanos a esos valores que hablaba de la herencia de mi padre. Su lectura me emocionó hasta el alma.

Voy a apropiarme de ellos para transmitirlos aquí:

  • Las carreras meteóricas no sirven. La mayoría de las veces madurar de golpe es madurar a los golpes.
  • El trabajo es un elemento vital en la realización de las personas.
  • Hay que rescatar el valor del esfuerzo, de la lucha cotidiana, de los logros profesionales que fortalecen, y de las caídas que a la larga fortalecen aún más.
  • El éxito es producto de un 10% de inspiración y un 90% de transpiración.
  • La educación es absolutamente fundamental. Las vocaciones, la elección de carrera son temas mayores.
  • Cuando se quiere, se puede.
  • La auto estima es imprescindible para seguir adelante y no claudicar ante los problemas.
  • Si se llega a ser autoridad, la confianza o la amistad bien entendida no interfieren cuando uno logra ser justo.
  • El hombre no es el eslabón perdido de la empresa, sino el de oro.
  • Hay que sentir amor por lo que se hace, tener un respeto trascendente hacia el prójimo, hacer las cosas bien con ansias de perfección, vivir con fuerza y sentido ético de la vida, ser sensible a los problemas de la sociedad. Es necesario sentir una sincera preocupación por lo que les sucede a las personas que trabajan con uno.
  • Los problemas se resuelven trabajando en equipo.
  • El cliente es de todos (no sólo del área comercial)
  • Es necesario abrazar los desafíos con pasión, enfrentarlos hasta vencer, llevar grandes proyectos adelante aún con oposiciones, abiertas y encubiertas, pero con la meta fija en el objetivo final, y en el bien de la empresa y el país.
  • Tener una relación de confianza con proveedores estratégicos en lugar de hacerla tirante y soberbia permite entender mejor el camino tecnológico de los líderes.
  • Vale la pena mirar al futuro aún en los peores momentos. Después de todo, siempre que llovió, paró…aún en el diluvio universal.
  • La amistad, la hermandad y la camaradería solidifican la fe del prójimo.
  • Siempre hay tiempo para escuchar música, para hacer ejercicio. No es sólo placer, es una necesidad.
  • No hay que olvidarse de cuidar el tesoro más preciado: la familia.

A las cuales yo le sumaría mis propios valores o conductas que quiero rescatar como trascendentes para el trabajo en la empresa:

  • Ser honesto y honrado bajo cualquier condición. Eso dignifica y legitima a cualquier persona.
  • Ser humilde. La soberbia termina envenenando el alma.
  • Es necesario ser sincero, expresarse con franqueza. Muchas personas no se abren, por el contrario, guardan por años comentarios y críticas, cierran la boca para hacer que otros se sientan mejor o evitar conflictos y endulzan las malas noticias a fin de cubrir las apariencias. La falta de sinceridad hace más fácil la vida de quien no es sincero, no la de los demás.
  • Las personas deben tener ambición sana, ser emprendedoras y no depender de sus jefes para que les exijan resultados o les digan que hacer diariamente.
  • Es necesario forma equipos con hambre de crecimiento, con ganas de crecer y de superarse.
  • Las organizaciones cada vez más requieren personas comprometidas con su trabajo, que comprendan que cada nuevo aporte que hacen, ayuda a alcanzar el éxito de la empresa, en todos los rincones de ésta, no importa la jerarquía.
  • Si sólo trabajas por dinero, serás un desdichado toda tu vida.
  • Las organizaciones sanas no son ciegas, los líderes capaces sabrán leer tu esfuerzo y si honras estos valores. Mucha gente se frustra porque el esfuerzo propio no es igual a su par que sienta a dos monitores de distancia. Si tu jefe no es un nabo sabrá leer esto y premiará a su debido tiempo dicho esfuerzo.
  • Tu trabajo le da legitimidad a tu vida, debes disfrutar de él, debes encontrar el que así lo haga y no debes claudicar en su búsqueda. La vida es demasiado corta para pasarla en un lugar donde no te agrada estar o haciendo algo que no te gusta hacer. Pero la responsabilidad del cambio es personal, no de la organización.
  • Debemos ser protagonista de nuestras vidas. Vivir en posición de víctima solo te hace perder tiempo. Sólo tú tienes el volante de ella y por lo tanto, sólo tu podrás conducirla a un lugar mas confortable parati. El entorno es solo una circunstancia.
  • Hay que sentir que se es parte de la empresa, no sólo un empleado, creer en ella, en sus productos y entender que tu trabajo, las ideas y los aportes contribuyen a su crecimiento.
  • Valorar el aprendizaje y crecimiento que la empresa y tu vida profesional ofrece.
  • Esfuerzo, esfuerzo y esfuerzo, esa es la clave.

Hay pocas cosas tan importante en la vida profesional con honrar valores como éstos.
Mi mejor resumen lo voy a tomar de Steve Jobs y su famoso discurso en Stanford: «Stay hungry, stay foolish«.

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Reflexiones sobre Winning de Jack Welch

winning-jack-welchUnos meses atrás terminé de leer un libro que venía postergando por bastante tiempo y del cual no he comentado nada aquí en el blog: Winning (Ganar) de Jack Welch .

Amado por muchos, odiado y criticados por otros, Welch condujo el destino de General Electric (GE) entre 1981 y 2001, período en el cual la compañía claramente cambió su enfoque de negocio y generó ganancias enormes. La facturación de GE casi se quintuplicó desde los 27.240 millones hasta los 130.000 millones de dólares y la acción creció de 2 a 60 dólares. Welch se llevó lo suyo también, se estima que su ingreso total sumó unos 720 millones de dólares en ese período y se retiró con un plan de 8 millones anuales.

La revista Fortune lo puso en la cumbre pública al nombrarlo «manager of the century» aunque años más tarde sostuvo que sus ideas se habían vuelto obsoletas .

Volviendo a Winning, el libro es la recopilación de temas y preguntas surgidos en una serie de viajes que Welch inició por el mundo luego de dejar la cumbre de GE hablando sobre su experiencia en temas de gestión, liderazgo y negocios en general.

Más allá de que podes acordar con mucho o poco de lo que expresa en Winning, el libro, es EL libro de management de punta a punta. Creo que, en lo que hace a gestión de una compañía (entendiendo que la experiencia de Welch es en una clásica corporación americana multinacional) el libro cubre todos los puntos.
Si trabajas en una corporación (y cuanto más grande y burocrática mejor), este libro te va a ser sentido de punta a punta porque describe todo lo que en la vida diaria encontrás en las grandes empresas.

Sus ideas son polémicas, entre líneas le pega palos a los gurúes del management y la estrategia, pero si hay algo de lo que no peca Welch y las ideas que vuelca en el libro es de teorizar sin práctica, lejos de hacer teoría estéril, muestra la realidad corporativa en su mejor expresión y expone sus ideas, opiniones y sugerencias, siempre con un enfoque práctico. Desde ese punto de vista, es uno de los libros de gestión más operativos de los que he tenido oportunidad de leer.

Hacer operativa la misión y la visión, operativizar los valores, cómo dirigir a personas con talento, cómo encontrar el trabajo perfecto, cómo reconvertir las prácticas de presupuestos en las corporaciones para que aporten valor a la organización, planificar estratégicas idóneas, balancear vida y trabajo son algunos de los muchos temas que toca, pero sin embargo, reconoce que todo se reduce a una única pregunta ¿ Cómo se consigue el éxito ?. El éxito significa «ganar», y si sabemos como ganar, creamos oportunidades para todos y en todas partes, la población prospera y crece, las personas se sienten optimista frente a su futuro y pueden devolver una parte de ello a la sociedad.
Ganar según Welch es la fórmula que regenera todo que toca y hace que el mundo sea un lugar más amable para todos.

Visión simplista ? a mi me parece que no. En cuanto al éxito, las personas lo significan todo, y por eso, este libro habla de personas, sus logros, sus errores y la capacidad de llevar ideas brillantes a la práctica.
El éxito es un fenómeno complejo y por ello, todo lo que propone Welch en el libro no son fórmulas mágicas pero si sugiere directrices que seguir, reglas a considerar, supuestos que asumir y errores que evitar.

Welch propone una serie de prácticas con las que no todos concuerdan. La diferenciación del 20%-70%-10% del personal de acuerdo a su rendimiento es una de las que más polémicas genera. Segun Welch es fundamental establecer distinciones entre los empleados de las compañías en función del desempeño (Welch es meritocrático absoluto). Entonces al 20% superior – las estrellas- se los tiene que premiar, sin vueltas, con plata, bonus, stocks options, además de mostrarlos como modelo al resto de la organización.
Al 70% del medio, los que mantienen a la empresa en marcha según él, hay que comunicarles con claridad donde están parados y que es lo que tienen que hacer para subir al escalón de arriba.
Con el 10% inferior no hay vueltas: se les dice que no están performando lo que se espera de ellos, se les da oportunidades de probar algunas posiciones diferentes en la organización y finalmente se les da un tiempo razonable para que encuentren otro trabajo, sin vueltas, se los expulsa de la misma.

Yo estoy muy de acuerdo con la idea de diferenciar por performance, también acuerdo en que el mejor premio es el dinero. A primera vista parecería que Welch olvida otros aspectos de la motivación del hombre en el trabajo, como el sentimiento de realización profesional o el de legado, finalmente, cuando uno termina el libro se da cuenta que esto también lo tiene en cuenta.

welch

Sin embargo, las prácticas de diferenciación presuponen algunas otras cuestiones.

En la “Lógica oculta de la vida”, Tim Harford dedica un capítulo entero a éste tema y cita una frase del economista Edward Lazear :

“El salario de un CEO está mucho más orientado a motivar a los miembros de su equipo y subordiandos que a él mismo”

Para Harford todo está fundado en lo que se llama la teoría del torneo. En los torneos se premia el rendimiento relativo. Cuando es difícil poner objetivos absolutos (que es lo que ocurre en la mayoría de las organizaciones), el sistema de torneo permite incentivar y premiar al mejor en relación a sus compañeros.

Medir objetivos absolutos típicamente es difícil en las organizaciones, en algunos trabajos, es más fácil pues las variables a medir son claras, velocidad y calidad por ejemplo, en otros, las variables múltiples hace más complejo conseguir objetividad en la evaluación y es allí donde la medición relativa tiene sentido.

A Rafael Nadal se le paga por ganarle a Roger Federer en Wimbledon, una medida de rendimiento relativa. A Nadal, no se le paga por esforzarse más ni por jugar un tenis brillante, simplemente es recompensado por vencer a sus rivales en un torneo y eso es suficiente para que saque lo mejor de sí mismo.

A pesar de tener algunos daños colaterales, como apuñalar al compañero, es un sistema que se aplica de una forma u otra en muchas empresas, lo cual no lo invalida. Si se quiere introducir este sistema de ascensos a través de un torneo y salario por rendimiento todo lo que se tiene que hacer es determinar si los esfuerzos de cada trabajador por mejorar su rendimiento compensarán sus esfuerzos por obstaculizar el de todos los demás. Ni el torneo de tenis más despiadado ofrecería incentivos a los jugadores para debilitar a sus propios compañeros de dobles.

Para que el torneo funcione tiene que haber un premio. Uno de los mayores premios es el ascenso y el salario asociado al puesto.

Parece que cuanto más dependa el ascenso del factor suerte, mayor debe ser el premio para que valga la pena luchar. Nadie compraría un boleto de lotería si el premio fuese pequeño y las probabilidades bajas.

Otro factor es que cuanto más fácil y cómoda sea la vida del CEO, más duro trabajarán las personas en su organización para alcanzarlo.

Si en la empresa hay pocos niveles jerárquicos lo racional es que la dispersión salarial sea baja. A medida que se van añadiendo niveles se van multiplicando salarios, no por responsabilidad o capacidad (algo que se presupone implícito) sino para mantener a los equipos dispuestos a trabajar duro y hacer lo que sea para alcanzar el siguiente nivel. Esto explica en gran medida la alta variación de salarios en las organizaciones entre los puestos más bajos y los de los directivos.

Agreguemos ahora algunos condimentos como rodear todo esto de un manto de seriedad, discursos y la idea de una compleja vida de negocios a los directivos y habrás conseguido un clásico sistema de compensación corporativa, caso contrario el sistema perdería su credibilidad y se descubriría que en realidad todos corren detrás de la misma zanahoria.

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Sobre tiempo y trabajo

Algunas reglas y métodos que pueden ayudar a gestionar mejor tu tiempo o la calidad de las cosas que haces en el día a día de tu trabajo.

1. La regla del 80/20
También conocida como la regla de Pareto. Qué dice Pareto ? El principio dice que el 20% de una acción producirá el 80% de los efectos, mientras que el 80% restante sólo origina el 20% de los efectos.
Llevado al plano de nuestra actividad diaria esta regla básicamente dice que el 80% del valor que recibes proviene del 20% de tu actividad.
En otras palabras, mucho de lo que haces probablemente no es tan útil o imprescindible como piensas. Simplemente dejando de hacer o al menos reduciendo el tiempo que le dedicas a una gran cantidad de cosas tendrás mucho más tiempo y energía para dedicar a aquellas cosas que realmente son de valor.

2. Getting Thing Done
Cuya sigla son GTD es un mtodo de gestión de las actividades y el título de un libro de David Allen.
GTD se basa en el principio de que una persona necesita borrar de su mente todas las tareas que tiene pendientes guardándolas en un lugar específico. De este modo, se libera a la mente del trabajo de recordar todo lo que hay que hacer, y se puede concentrar en la efectiva realización de aquellas tareas. (Fuente: Wikipedia)
Hay muchísimo material en internet sobre GTD, e incluso, aplicaciones electrónicas como plugins para firefox / Gmail / Outlook y Lotus Notes que permiten administrar tu correo y actividades basados en GTD.

3. La ley de Parkinson
La ley de Parkinson afirma que «el trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine».
Se pueden hacer las cosas mucho más rápido de lo que uno piensa. Ésta ley dice que una tarea se expandirá en el tiempo y en complejidad dependiendo del tiempo que le hayamos reservado inicialmente.

Si te propones encontrar una solución para un problema entonces éste parecerá que vaya cobrando mayor complejidad y acabarás dedicándole más y más tiempo buscando la misma.Así que concéntrate en encontrar soluciones, destina solo una hora (en vez de un día) o un día (en vez de una semana) para resolver un problema. De ésta forma obligarás a tu mente a focalizarse en soluciones y acciones. El resultado quizás no sea tan perfecto como si le hubieses dedicado una semana, pero como ya dije en el punto (1), el 80% del valor de todas formas provendrá del 20% del esfuerzo.

4. Pedí perdón y no permiso
Equivocarse y fracasar es bueno, sirve para aprender. Este tal vez sea uno de los aprendizajes más importantes de la vida y también uno de lo mas costozos. Nacemos con esta habilidad, nos permitimos fracasar para aprender a caminar, para aprender a andar en bicicleta y para tantas otras cosas. Si logramos reconectar con el niño que llevamos dentro y permitirnos fracasar y volver a intentar descubriremos que podemos alcanzar resultados cada vez mejores.
Si estas dispuesto a asumir el fracaso, estas listo para el segundo paso, que es ser proactivo en tu trabajo, aprender a dar el primer paso, a poner en marcha la pelota en la cancha.
Si ya podes fracasar y equivocarte y sos proactivo esto te pone en una situación de ventaja: primero aportas valor para luego recuperalo. Si deseas aumentar las cosas que recibes debes aumentar ante las que das. A lo largo plazo acabas percibiendo todo lo que has dado.
¿Y que pasa si tengo un jefe que castiga mis fracasos ? GO OUT !!!! as soon as possible y te recomiendo leer este post del maestro Seth Godin: Be careful of who work for.

5. Menos es más.
Esta regla, como la de Pareto es aplicable en infinitos campos de la vida.
En el trabajo, y en especial en el corporativo, hay un mito que los Multitaskers (personas con la capacidad de ejecutar muchas tareas al mismo tiempo o en forma simultánea) son más efectivas que aquellas que no lo hacen.
Yo estoy en el segundo grupo, el multitasking sólo lo puedo ejecutar en muy pocas ocasiones en el día y lo único que logra es hacerme perder foco, concentración y calidad.
Si estas en este grupo tambien, be happy, tan equivocado no estábamos, lee este artículo en el New York Times.

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El líder como contador de historias

Me decía este año un profesor del master en la cátedra de liderazgo:

“La “visión”, representa el proceso mental que todo directivo hace para establecer una orientación que sea esclarecedora, motivadora y creíble para los “seguidores” del
sistema operativo. El directivo como líder no construye la estrategia. El líder cumple su rol, cuando la estrategia se transmite en una “historia” atractiva para sus colaboradores.
Si no hay una visión interesante las acciones del líder no pueden llevarse adelante.
La expresión de la visión, tiene varias modalidades de acuerdo al nivel directivo
correspondiente. Podrá ser una política, un objetivo, una meta o una guía.
En síntesis responde a la necesidad de orientación, demanda básica de todo acto
directivo.”

Entonces no puede dejar de verse al líder como un gran contador de historias, historias que finalmene movilizen a la acción, con lo cual, parecerían existir fundamentos para pensar que más alla de los argumentos del líder o de cuan lógicos sean los mismos, gran parte de su capacidad de persuación para sumar seguidores a la acción esta badado en su habilidad para contar historias.

Lei entonces un poco sobre cuales eran los comunes denominadores de los grandes líderes en su mensaje, en las historias que cuentan y me fue grato descubrir que hay bastante material analizado al respecto por quienes han estudiado la lógica narrativa de los grandes líderes.

De las narraciones que cuenta un líder, se deberían poder identificar tres partes como fundamentos para movilizar la acción: las historias propias (story of self), la historia nuestra (story of us) y la historia del ahora (story of now) seguido de un pedido claro, bien formulado que finalmente se traduzca en acción para sus seguidores.

Un párrafo aparte es esta nota mental que siempre me viene a la mente cuando digo o escribo la palabra seguidores, dijo una vez Peter Drucker: Qué es lo único en común que tienen los líderes ? Seguidores.

En las historias propias con las que el líder suele iniciar su relato se dan detalles de la vida de líder con los cules él intenta lograr autoridad moral para el resto de su historia. Son los fundamentos éticos de su creencia, el por qué de sus convicciones, sus experiencias de vida que fundamentan el mensaje de acción que luego va a pedir.

En la historia nuestra, el líder intenta enlazar su experiencia personal, sus vivencias y experiencia del pasado con con el presente de la audiencia que lo oye. Es aquí donde el líder intenta dar sentido de pertenencia al todo.

Finalmente la historia del ahora servirá para proponer el cambio, para convocar a la acción a través del pedido que quiere formular el cual tiene que ser concreto y no ambigüo, el peor mensaje que un líder puede transmitir es el de incertidumbre o falta de claridad en sus ideas, perque después de todo, si el líder esta convocando para la acción y más si de Vision se trata, tiene que dejar claro el norte o hacia donde se pretende ir y el cómo.

Conclusiónes: si en este complejo y fascinante arte de liderar (que se consigue con aptitudes innatas y con otras que se aprenden y desarrollan) queremos que los seguidores escuchen y se convoquen con el mensaje que transmitimos es fundamental desarrollar el arte de contar historias. La fuerza de una historia en la que todos se sienten parte de, es, en gran medida, el generador de una propiedad emergente del liderazgo que se llama “Cultura” y en los líderes existe la posibilidad de generar los grandes cambios culturales.

Para terminar, voy a dejar un fragmento de la película «Un Domingo Cualquiera» donde Al Pacino, en el papel de un entrenador de un equipo de fútbol americano, los convoca para lograr la victoria. En el fragmento hay mucho de esto de cómo cuenta su historia, la personal, la de todos, la del ahora. A mi este fragmento me conmueve muchísimo y es algo que muchas veces he vuelto a ver porque me carga las pilas. Que lo disfruten.

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